LA MÍTICA QUEBRANTAHUESOS

LA MÍTICA QUEBRANTAHUESOS

Por Emilio Manso (2008).


La edición de este año de la marcha de las marchas, era especial no solo porque fuera la 18 edición, sino porque para mí constituía un sueño con el que hacía mucho tiempo que pensaba y deseaba realizar, la inscripción fue rapidísima, en 36 horas se habían cubierto las ocho mil quinientas plazas que la organización había dispuesto, tuve suerte y pude inscribirme para poder participar en La Quebrantahuesos.

Después de un largo viaje hasta el Pirineo aragonés que es bellísimo, llego a Sabiñánigo en estos momentos capital mundialdelciclismo, poco a poco se percibe un ambiente ciclista impresionante, coches de todos los lugares de Europa con bicicletas. Al acercarse al polígono que la organización a dispuesto se ven multitud de vallas detalles publicitarios y toda la parafernalia que acompaña a un gran evento, creo que igual o mas que en una etapa de la Vuelta a España, aquí se han volcado las casas publicitarias de todo tipo, bicicletas, componentes, piezas e aquí están representados con expositores Campagnolo, Zipp, Triplex, Shimano, Fulcrum, Orbea y todas las marcas ofreciendo todas sus novedades y productos. También hay multitud de personas recogiendo sus dorsales y todo lo que te entregan para la prueba, la organización es perfecta a pesar de los diez mil participantes entre Quebrantahuesos y Treparriscos no se tarda mucho en recoger las bolsas. Después es el momento de recorrer todos los puestos y tiendas que hay, son numerosísimas, hay ropa de ciclismo de todos los equipos y colores, uno se siente como en un día de rebajas en un gran almacén, me llevaría de todo, pero al final cojo dos culotes y dos maillots. Se percibe un ambientazo de ciclismo, hablas con las personas en las colas y te explican cada uno sus experiencias, el tiempo que emplearon, las dificultades, todo es hablar de lo que pasará mañana. Después de recorrer todo lo que merece interés que es mucho nos vamos al hotel que está a cuarenta kilómetros en Formigal, por allí descenderá la marcha en su regreso, el paisaje es fantástico, cumbres nevadas montañas agrestes, valles profundos con lagos y embalses que impresionan mi retina, paro, hago fotos, siguen pasando coches que igual que yo buscan con sus bicis el lugar donde velar las armas. Por fin llego al hotel en plena estación de esquí, hay muchos coches con bicis, estoy en mi ambiente veo a unos holandeses ajustando sus máquinas en la puerta como en un taller de profesionales, los saludo, también hay un grupo de vascos que hablando en idem desmontan las bicis, todo el hotel esta lleno de ciclistas incluso en la recepción la gente va con las bicis hasta las habitaciones. Nada se puede descuidar así que el desayuno será a las cinco para que se llegue con tiempo.

Como las tardes son muy largas a las siete acondiciono mi bici, me visto y decido hacer un pequeño entrenamiento, tiro puerto abajo unos diez kilómetros hasta un embalse y empiezo a subir en sentido inverso de como trascurrirá la etapa, la pendiente es media dura y se hace largo hasta regresar al hotel pruebo la bici subo todos los piñones y los bajo, como tengo fuerzas paso el hotel y me dirijo hacia la cima del Portalet camino de Francia, es fuerte y largo, no quiero forzar , me estoy imaginando que así serán algunos de los puertos de mañana, al final me aburro de subir y me vuelvo, la bajada es rapidísima, por aquí bajare mañana si todo sale bien y estaré cerca de la meta.

Son las cinco de la mañana del día D, desayunamos todo lo que se puede, zumos, dulces, bollería todo puede valer, me visto y salimos hacia Sabiñánigo que esta a 50 Km. Estrenamos un túnel que han acondicionado especialmente para la prueba, según nos acercamos el ambiente se palpa, bicis y ciclistas por doquier y muchísima gente, casi no ha salido el Sol, está todo lleno de vehículos y es difícil aparcar, por fin monto la maquina y voy hacia la salida, me coloco el microchip en el tobillo que medirá mi tiempo, queda media hora son las siete, me sitúo como puedo hacia el último tercio, mas no se puede pasar, la gente ha llegado mucho antes y cinco mil ciclistas están delante de mí, ocupo el rato hablando con gente que está a mi lado y a la hora prevista se oye un cohete tras el cual un clamor nos dice que se inicia la marcha, desde este momento hasta que paso por meta pasan veinte minutos, por fin la carrera se lanza y vamos cogiendo ritmo, el pelotón es inmenso casi 9000 ciclistas, pasamos por las calles y avenidas del pueblo, mucho público sale a vernos pasar, después poco a poco en carretera abierta se coge velocidad empiezo a rodar y veo que voy casi a cincuenta por hora, pasando a gente y pegándome a las ruedas que me parecen buenas, así a toda velocidad a rebufo de grupetes vamos hacia Jaca, sigo con cuidado me da miedo tanta gente y la velocidad es de sesenta, me pasa por la cabeza una caída masiva por algún enganchón así que voy con mil ojos, al empezar a subir por lo menos iré mas seguro, poco a poco comenzamos el famoso Somport nombre puesto por los romanos ( Sumus Portus ) a la primera ascensión del día, al principio se va bien, pienso que me gustaría encontrar un grupo de buen ritmo que no me agobie, pero o van demasiado fuertes o los tengo que pasar, así transcurren los primeros diez kms. De este puerto de veintiocho kilómetros, los últimos se hacen pesados, procuro no cebarme porque no se lo me espera en el día y prefiero reservarme lo que pueda, cuando faltan dos km. estoy un poco cansado y solo quiero acabar de coronar, veo mucha gente arriba donde estuvo la frontera con Francia, esto me anima y así viendo la cima y el público gritándonos paso sin parar en el avituallamiento. Del descenso me habían advertido de su peligro, efectivamente las primeras curvas son de herradura y menos mal a la banderas rojas que avisan, sigo, me dejo caer voy prudente y me empiezan a pasar por la derecha y la izquierda, con cierto riesgo por las curvas pues vamos a 75 por hora y una tontería sería fatal, así continuo descendiendo con frío pues aquí hay sombra y el Sol a esta hora no da en esta vertiente tan temprano, la bajada es larga y rápida, de repente la organización nos indica que frenemos con energía antes de una curva, a la vuelta dos ambulancias introducen en camillas a dos ciclistas heridos en una caída, mis presagios tenían fundamento, para ellos la Quebrantahuesos ha terminado y es una pena.

Después de otros diez kilómetros de descenso viene un llano y todo se calma se forman paquetes medianos, otro ciclista y yo empezamos a relevar con el fin coger al grupo de delante, pido colaboración pero es inútil nadie pasa, miro al compañero y le digo que no se esfuerce y nos reímos, al, fin hay que guardar fuerzas. Pronto la carretera cambia y giramos a la derecha, es más estrecha y peor, vamos camino del temido Marie Blanche, la doncella blanca, en los primeros kilómetros voy fenomenal las subidas son asumibles y vamos entre bosques, lo recuerdo de verlo en el Tour, poco apoco se va inclinando la carretera y aparece el fatídico letrero azul que dice lo que falta, y digo fatídico porque a partir de aquí es como si un gigante estuviera debajo del asfalto empujándolo hacia arriba, subo piñones, paso del 21 al 23 al 25 sigo, las rampas no decrecen, el porcentaje medio de toda la subida final es del 12% por lo que hay rampas del 15 16% y la dureza va en aumento, todo es poco, las fuerzas disminuyen por momentos, me pongo de pie voy mal así, llega el momento de usar el arma que mi amigo Rufino me puso el mismo día que salíamos de viaje un 28 de color oro (tuve que quitar el 14 pero valía la pena). Veintiocho a pista, empiezo a ir más cómodo pero no menos cansado, a mi lado todos van atrancados y jadeantes, así seguimos un mundo y aparece otro cartel, solo hemos pasado un km. Quedan aun tres más, el calor empieza a notarse nos da de frente este valle encajado es un horno y ya no nos tapan los árboles, sigo con el veintiocho la cadencia es buena pero me duelen los riñones de apretar, bajo al 25 y me pongo de pie pero enseguida me siento de nuevo, esto es durísimo, empiezo a ver gente bajarse de la bici, caminando a pie, sigo y adelanto lentamente a muchos voy a mi techo de pulsaciones pero no voy ni a forzar mas, ni a bajarme lo juro, aunque se siguen parando bicicletas, veo a algunos sentados en la cuneta, rotos incluso mareados vomitando, otros haciendo estiramientos, el calor es asfixiante, este puerto no tiene curvas va directo al final sin cambiar de dirección de ahí su porcentaje que no baja del 12% y llega al 17% es constante, cada vez más calor, la gente se retuerce, y queda todavía la mitad, gracias al 28 voy pedaleando, suelto pero agotado, veo más apeados de las bicicletas, todo en silencio, nadie habla, solo suenan los piñones y los cambios, yo no voy tan mal como en La Covatilla (me refiero a la marcha de Cubino que acabó allí con unas condiciones de 3º de frio y nieve horrorosas), porque aquí tengo más cadencia, pero el calor y la fatiga son enormes, viene otro cartel un km. mas. Aquí esto es un mundo no se acaba la rampa, no hay curva sigue la línea del valle, después de mucho mas esfuerzo en silencio se oye un clamor a lo lejos, seguimos adelante veo más gente tirada en las cunetas, mi 28 sigue en su sitio desde hace cuatro kilómetros, pedaleo sentado mirando a tres metros delante para no tropezarme con algún bache, la carretera es mala y áspera, poco a poco empieza a aparecer gente animando en los bordes, se agradece, hay cada vez más hasta convertirse en una hilera de espectadores que van cubriendo las cunetas, gritan animan, parece una vuelta importante, familias con sus rulotes españolas y francesas todos te animan “ ya no os queda nada ánimo” yo pregunto ¿cuanto? quinientos metros me responden, sigo, ya no puedo mas pero después de lo pasado hay que coronar, sigo mas y vuelvo a preguntar ¿cuanto queda? me responden quinientos metros, no puede ser, me aseguran que es verdad, cada vez mas gente en los bordes, es un gentío van cerrándose lo que adivino como el final de este agobiante puerto, que a buen seguro no voy a olvidar. Por fin corono, que alivio siento, voy a descender y a recuperarme pero estoy seco no me queda agua, me dicen que a dos kms. hay avituallamiento, así que me dejo caer por sus peligrosas curvas (aquí se mató hace unos años una ciclista francesa) veo el depósito de agua con muchos grifos donde te llenan, me bebo dos bidones seguidos y lleno de nuevo, me lanzo cuesta abajo respirando y relajándome a ver si me recupero del calentón. Miro y llevo 110 km. Pregunto si lo que viene es más o menos duro y me dicen que más o menos igual o peor, bueno espero que comiendo algo y bebiendo recupere las fuerzas que han tocado fondo. Salimos a otra carretera mejor que ya es llana y pedaleamos unos veinte kilómetros en dirección al Pirineo de nuevo desde Francia hacia España, solo que nos separa un coloso de casi treinta kilómetros y 1800 metros de altura, el temido Portalet, he leído mucho sobre este puerto, todo negativo, largo, pesado, agotador, solo se salva un paisaje impresionante, se ve la vertiente norte de esta cordillera con mucha nieve y valles profundos que deben coronarse para pasar hacia España, los primeros kilómetros se rueda bien, casi no se nota la subida, hay carteles que indican 29 km a la cima, sería maravilloso estar de turismo y poder apreciar el verde de las laderas, las cascadas de agua deslizándose por las paredes rocosas, voy relativamente bien aunque empieza a picar hacia arriba llevo el 34 17 y el ritmo no es malo pasamos túneles en la roca, cae agua, la verdad es que ya no se nota tanto el calor, bebo por la sed producida antes y aunque no paramos de subir todavía no se nota gran dureza, así poco a poco la pendiente se acentúa y empiezo a subir al 19 seguimos por zonas de valles, enfrente hay unas grandes montañas con muchísima nieve, calculo que tendrán 3.400 m. de altura, pero no hay tiempo para contemplar el paisaje, ni mirar al cielo donde seguro, vuela majestuoso el Guipaetus barbatus que es nombre científico del quebrantahuesos, ave rapaz de color rojizo leonado con bordes en alas y cola negros, del tamaño de un buitre, que debe su nombre a la costumbre que tiene para alimentarse, de la médula de los huesos de los animales muertos, de despeñarlos hasta que se parten, dejándolos caer desde grandes alturas. Bueno espero que no sea este nuestro fin en ningún caso. Sigo pedaleando llevamos casi tres cuartos de hora subiendo y el cansancio es acumulativo, ahora llevo un21 se incrementa la pendiente quedan según los carteles 17 km. a cima bebo todo lo que llevo y empiezo a tener la preocupación del agua ya no hay avituallamientos, la pendiente se acentúa, ya vamos un poco tocados todos, el ritmo es constante pero creo que las fuerzas ya no responden mucho, esto es eterno y no parece que falte poco, concuerda con lo que me habían contado, ya nos da el Sol con fuerza, sigo bebiendo casi no tengo nada en los bidones, los carteles anuncian 12km. a cumbre pregunto si lo que falta el igual o peor me dicen que después de pasar un embalse de montaña empieza lo duro, continuo y de repente veo una cascada de agua por una pared rocosa, me bajo dejo la bici , lleno y me bebo seguidos dos bidones, el ejemplo cunde y me pregunta uno si ¿se puede beber este agua? y yo le digo: Ya ves que si, yo la estoy bebiendo, esta fresquísima, ahora ya voy más tranquilo creo que con esto tendré suficiente, pasamos el embalse y las dificultades aumentan, pedaleamos todos callados, síntoma inequívoco de que ya no vamos bien, parece que no se adivina el final, de repente miro hacia arriba y veo en una curva ciclistas subiendo, ¡Dios mío por ahí tenemos que subir¡, parece ser que sí, hay que meter el 25 esto se inclina y las fuerzas son mínimas, las curvas serpentean, para salvar desniveles, cuesta mas cada vez mantener la velocidad vamos a 13 después a 11 por hora, pero no se adivina el final, el paisaje se vuelve muy agreste y escarpado que pena que no lo podamos contemplar con tranquilidad, estamos mas cerca de las nieves, me pongo de pie quitando dos piñones de golpe subo un poco menos congestionado, pero al cabo de doscientos metros vuelvo a sentarme con el 25, aparecen las primeras personas en las cunetas nos animan y espolean, seguimos ya con mas público, esto se está animando, pasan los coches y motos de la organización, deben quedar 5 kms. hay mucha más gente, franceses, españoles, vascos, y digo esto porque animan en su idioma y supongo que querrán decir lo mismo, “ vamos animo ,valientes, Allez , tres bien “ ya la carretera se ha cerrado con las personas, a un lado tres chicas en bikini nos animan, uno de nosotros dice : “A que me quedo aquí y no sigo”, nos reímos es el único momento de relajación, seguimos ya no nos quedan casi fuerzas, si el Marie Blanque era rompedor y brutal este es interminablemente extenuante, mata por agotamiento. Como me gustaría ser un Pantani o Contador por momentos, poner un 16 y demarrar en lo que queda, para meterles una minutada a todos, pero volvamos a la cruda realidad, vamos fundidos y lo único en que pensamos es en llegar arriba como podamos, quedan 3 kms y ya no caben las roulotes, hay un ambiente como si se tratara de una vuelta importante, pancartas, banderas todo, vamos cerrados y esto te da moral con ganas de esforzarte, ahora comprendo lo que deben sentir los profesionales, al fondo se ven las pancartas de la cima pero queda un mundo, sigo con todo lo que tengo y los últimos 300m.los he hecho entre dos motos de la organización que abrían paso, como en el Tour, que emoción coronar este gigante de 1800m. sin duda es el coloso de la jornada. Arriba está todo lleno, paso la línea de cima y respiro aliviado. Cambio todo el desarrollo y empieza la bajada que es rapidísima, la velocidad se pone a veces a 80 por hora, se nota el aire y en principio no tiene curvas peligrosas, es noble, pero muy rápida, aquí las ruedas aerodinámicas son balas, paso si pedalear a gente que va con todo metido, de repente alguna curva me hace tirar de frenos, pero enseguida se vuelve a acelerar la marcha, sigo y reconozco el paisaje, por aquí estuve ayer entrenando, voy a pasar por Formigal cerca del hotel, ya me lo conozco, paso a tope, pero con prudencia no vaya a estropearlo todo con lo me ha costado subir, se baja entre coches pasándolos, pues la carretera esta abierta, pero no hay mucho peligro, la bajada es larga casi otros 30 kms. Que bueno sería seguir recto hacia la meta, pero me da la impresión que aún queda la última dificultad el Colt de Hoz, también llamado Hoz de Jaca por su forma similar, es un bucle que se le hace a la buenísima carretera que llevábamos para desviarnos unos kilómetros por mal asfalto y subir unos cuatro kilómetros al 14% 15% más o menos es decir del estilo de nuestro Santuario de La Montaña, efectivamente nos desvían a la izquierda, y aparece un camino estrecho y mal pavimentado, que en principio no es muy pendiente entre árboles, que poco a poco se endurece hasta llegar a ser fuerte, yo no se si quedarán fuerzas para subir esto, las cuestas son de clavarse, pongo 25 y sigo, de repente necesito todo de nuevo 28 a actuar es que ¡ya no puedo mas¡, se hace largo, sigue mas y mas, hay también gente por aquí, veo un hombre debajo de un sombrilla animando con una cerveza en la mano ¡Que envidia¡ otro me dice si quiero que me eche agua le digo que si, y me la echa en la espalda, bueno hubiera preferido en la cabeza, pero algo alivia, esto no se acaba y ya no pregunto cuanto falta, para que todos me digan que 1km y sea mentira, de pronto oigo ya lo tenéis está ahí en la casa de metal, se ve muy lejos un palacete con barras metálicas, está lejos, pero a ver si fuera verdad, porque ya no puedo más, seguimos y al final coronamos, mas por coraje que por fuerzas, me avisan del peligro de la bajada, en efecto mal firme y complicado pasamos por el paso del microchip igual que en el Marie Blanque para tomar los tiempos intermedios, y con cuidado descendemos, ya está casi todo terminado, las últimas curvas nos devuelven a la magnífica carretera original que nos llevará a Sabiñánigo en 20 kms. Pica para abajo aunque hay algún repecho, nos organizamos en paquetes, de 25 mas menos y a 40 por hora rumbo al final, casi no tenemos fuerzas pero lo cómodo de esta parte y la proximidad a la llegada nos hace ir muy animados, no sé ni que hora es, deben ser las tres y pienso que la he hecho al ritmo que he podido y no creo que haya sido bajo excepto en las subidas , ya estamos cerca, se ve el pueblo quedan 5kms. Estoy a punto de lograr lo que deseaba, acabarla y hacer un tiempo aceptable , se ve la meta hay que seguir al final y luego girar a la derecha, la Guardia Civil lo indica, por fin enfilamos la línea de llegada al fondo están los arcos y el del final el rojo es el de los microchips por fin llegué. Que satisfacción, estoy muerto pero ya nada importa, estoy feliz, sigo y llego a la zona de esparcimiento, hay cerveza libre y bebo una dos tres cuatro no sé cuantas seguidas, me voy recuperando, hablo con la gente, voy relajándome veo todo el dispositivo que se ha montado para el final, trenecillos que te llevan a las duchas, masajistas en gran numero atendiendo a quien lo necesita, todo perfecto, comida y bebida para todos, un gran ambiente, me acerco al pabellón de la organización devuelvo el chip y pregunto clasificaciones , las sacan cada poco tiempo , recojo el diploma y sorpresa es ORO, que más puedo pedir 8 horas 1minuto media 26,30 podía si llego a saber esto haber bajado ese minuto y hacer menos de 8 horas pero ya da igual, objetivo logrado y sin incidentes, el piñón dorado que puse del 28 ha sido premonitorio, no deseo nada mas, ya sé lo que es y por fin he vivido LA MITICA QUEBRANTAHUESOS

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: